El video como recurso formativo

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El video se ha convertido en uno de los recursos más utilizado en la formación, se lee mucho la frase (que me perdonen los acampados de la puerta del Sol) de: “ El video es la verdadera democracia” ya que la barrera de entrada es baja (hoy es tan barato que cualquiera puede hacerlo). De hecho ni siquiera es necesario un servidor de streaming, cualquier servidor puede servir video en descarga progresiva.

¿Cuál es la diferencia entre streaming y descarga progresiva?

En la descarga progresiva el servidor simplemente envía datos al cliente. El usuario descarga una copia local del video en su equipo. Por su puesto el usuario no podrá avanzar el video hasta una parte que aún no ha sido descargada.

En el streaming el servidor mantiene una conversación con el cliente. El video puede comenzar desde cualquier punto, no necesariamente desde el inicio y el usuairo puede avanzar a cualquier parte del video sin necesidad de descargar la totalidad del video.

El uso del ancho de banda es inteligente, solamente se ocupa el necesario para reproducir la parte que el usuario está visualizando, no el tamaño completo del video.Esto se debe a que utiliza protocolos más eficientes para este objetivo que tcp, como rtsp o rtmp que no repiten peticiones al servidor para completar los paquetes no recibidos, es mejor perder un segundo de reproducción que sufrir cortes continuos

¿Cuándo usar streaming?

Adobe recomienda tener en cuenta estos aspectos:

  1. Cuando el video es muy largo
  2. Cuando es una emisión en directo
  3. Cuando es útil poder realizar saltos en la reproducción
  4. Cuando se requiere reducir el tiempo de espera (buffering)
  5. Cuando se quiere evitar que el usuario pueda almacenar el video

Si el usuario tiene una conexión más lenta que el bit-rate al que fue codificado el video, da igual qué método usemos, el resultado será un fiasco.

Dado el bajo coste de producir video de calidad y el bajo coste de servirlo al usuario (los costes de un CDN son realmente bajos), este tipo de contenido ha inundado la formación pero no siempre se aplica con criterio y sentido común.

Algunos ejemplos

  • Es frecuente encontrarnos contenidos en los que un experto se dedica a narrar lo que sucede en pantalla. Y se limita a narrarlo, no aporta nada. Uno tiene la sensación de que el experto molesta, la acción ya es suficientemente explicativa y el ruido de fondo “sobra”.

 

  • Igualmente es frecuente el uso de actores e inmersiones extrañas de estos actores en escenarios para explicar el uso de una herramienta. Este tipo de contenidos se explican muy bien usando un screencast, cuanto más corto mejor, cuanto más directo mejor. Los actores no aportan absolutamente nada, el 3D tampoco.

En cambio se convierte en un método indispensable para eventos en directo en los que, combinado con twitter (por ejemplo para lanzar preguntas) acerca el evento a todos los alumnos y les permite participar de forma real.

El abuso del video acaba trayendo de cabeza a los departamentos de sistemas, se debe usar adecuadamente y cuando es necesario, cuando aporta algo, cuando enriquece. Cuando se decide utilizar vídeo se deben tener en cuenta algunos aspectos:

  • Analizar de la capacidad de la red de usuario. El ancho de banda del que el usuario dispone en casa no suele se r un problema ( en España) pero sí en los entornos empresariales. Antes de producir el vídeo es recomendable hablar con los departamentos de sistemas para conocer cuál es el ancho de banda del que dispone el usuario y tenerlo en cuenta en el bit-rate del vídeo.

 

  • Analizar el abanico de dispositivos desde el que el usuario va a reproducir el vídeo. No es lo mismo producir para PCs de escritorio que para dispositivos móviles, en el segundo caso habrá que codificar en varios formatos y preparar el contenido para que lo sirva en el formato adecuado dependiendo de la combinación de dispositivo + S.O., + navegador.

Como todos sabemos iOS (iPhone, iPad) no soporta videos basados en Flash pero la nueva versión de este sistema operativo, iOS 5, sí soporta videos basados en Flash siempre que el navegador que se use soporte HTML 5, mediante HTTP Live Streaming (HLS).

He visto algunos contenidos basados en video que logran explicar con mucha eficacia lo que quieren conseguir, entrevistas con expertos, screencasts, vídeos demostrativos de cómo se hace qué.

El patrón común de los contenidos basados en vídeo que tienen éxito es:

  1. Que están pensados con detalle, se ha escrito un guión bien pensado, se ha ensayado y repetido y, sobre todo, se ha analizado previamente si el vídeo era la mejor forma para transmitir al usuario lo que le queremos transmitir.
  2. Una vez realizado se han analizado todas las variantes tecnológicas. Se ha preparado el video para que el usuario no sufra cortes, se sirve en el formato adecuado para su dispositivo, el usuario tiene controles para manejar el video.

José Manuel Martín

Me llamo Jose Martin, me dedico al mundo del e-learning desde el año 2001. Actualmente soy Director de producto en NETEX y estoy especialmente interesado en: Gamificación, Learning Analytics, Mobile learning, learning Experience Platforms y, en general, todos los proyectos de formación online que requieren de una parte tecnológica y de innovación importante.

10 comentarios en “El video como recurso formativo”

  1. Hola Jose Manual!
    Muy buena aportación!
    Estoy de acuerdo contigo, no se debe abusar del Video. Aporto un par de razones mas a tener en cuenta:
    – La explicación en un video tiene un ritmo que le están dando los actores del mismo ¿es el mismo ritmo que tiene el participante en la formación? ¿no es cansado «tragarte» 1 hora de video?
    – Actualización del contenido: En la formación ejemplo corporativa existen temáticas que tienen una actualización frecuente(por, dentro de un programa de acogida los datos empresariales de la empresa), en estos casos el video es un problema ya que puede obligar a la empresa grabar cada año, editar y integrar el video. ¿sera mejor dejar esta parte para un contenido texto/inforgrafia?
    – Hay que tenere en cuenta que si el provedor coloca y ata la solución a algún proveedor CDN determinado, el cliente se hace dependiente de una empresa, infraestructura y un acuerdo de nivel de servicios. Muchas empresas no tienen conciencia de ello.

    Un Saludo

  2. Muchas gracias por la aportación Jorge, realmente de mucho nivel.

    Es muy interesante, y enriquece mucho al post, lo que comentas sobre la actualización de contenido. Completamente de acuerdo. Si tenemos en cuenta montar el vídeo en pequeñas escenas o secuencias, será un poco más actualizable, de lo contrario tendremos que re-producir.

    Con el CDN, pasa igual, el SLA que tenga el CDN puede cubrir menos servicios que el que ofrece la empresa contratante, con lo cual se queda al descubierto y genera un problema a la empresa cliente.

  3. Enhorabuena José Manuel, buen post. En relación a lo que comenta Jorge, efectivamente es un recurso del que no se puede abusar, pero considero que cualquier explicación que pueda realizarse en
    video, no debe emplear el texto. A menudo, las reticencias vienen por pensar que la realización video debe ser perfecta, pero me temo que el usuario valora otros aspectos como el enfoque práctico que proporcione dicho material, la actualidad de las explicaciones, etc.
    Por otro lado, coincido plenamente con vosotros en que no pueden ser extensos. Una hora es una eternidad. En este sentido, yo apuesto por una duración no superior a los 4 o 6 minutos máximo ¿Qué percepción tenéis sobre esta cuestión?

  4. Hola Javier, muchas gracias por pasarte a comentar.
    Sobre la duración de los vídeos, mi opnión es que nunca, bajo ningún concepto excedan los 5 minutos, lo óptimo es 2-3 minutos de duracción, sin entradas ni presentaciones que solamente sirven para pder el tiempo.

    En el caso de las entrevistas creo que lo mejor es cortar por temas o pregunta, eso facilita el acceso secuencial a un punto y localizar fácilmente el concepto.

  5. Un gran post Jose Manuel.
    Estoy de acuerdo con vosotros en casi todo. Los videos deben tener unos límites razonables, pero no creo que se pueda establecer un límite arbitrario y general para todos los casos. El límite en mi opinión lo ponen los propios contenidos. Hay contenidos que se explican por si solos en no más de un minuto y otros que por su complejidad requieren más tiempo.
    Los screencast de Lynda.com, que tienen un gran éxito, me parecen un buen ejemplo del uso equilibrado del video. En uno de sus cursos puedes encontrarte videos de 30 segundos a 20 minutos, y casi siempre está justificada esa duración por los contenidos, que tienen un ritmo fluido y bien estudiado.
    Por otra parte creo que tan importante como los propios contenidos, ya sean en video u otro formato, es la organización, usabilidad y acceso fluido a los mismos, y a este aspecto en demasiadas ocasiones no se le presta toda la atención que requiere.

  6. Enhorabuena por el post, José Manuel.
    Actualmente estoy investigando sobre las posibilidades de inclusión de videos en una biblioteca de recursos formativos, y me ha servido para replantearme la idea que tenía en mente. Ciertamente, grabar a un ponente que exponga un contenido que puede observarse en una presentación, no aporta gran valor. Sin embargo, los videos utilizados para exponer modelos de comportamiento (yo los utilizaría para desarrollo de competencias), sí creo que pueden ser útiles, acompañados de comentarios acerca de las actuaciones que se observan en el video. El objetivo instruccional es el modelado por parte del que ve el video. En este caso, ¿crees que los comentarios merecería la pena incluirlos como texto, fuera del video, con subtitulos o incrustados en el mismo, o se te ocurre alguna otra manera?

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